Una
presentación me piden que escriba, una reflexión, una vuelta al pasado para
empezar a comprender qué hago aquí, o por lo menos para intentarlo. Motivar
algo en un momento sin motivación aparente. Plantearme objetivos en un momento
en el que sólo tengo objetivos a corto plazo. Al menos los intereses los sigo
teniendo. ¿Cómo explicar mi evolución? Quizá podría empezar por dos citas.
me lo contaron y lo olvidé,
lo vi y lo aprendí,
lo hice y lo entendí
Confucio
Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer ni
escribir, sino aquellos que no puedan aprender, desaprender y reaprender
Alvin Toffler
La primera
refleja una filosofía que he llevado a mis clases y que también me he aplicado
siempre a mí misma. Toda mi carrera profesional se ha desarrollado como
profesora de español como lengua extranjera, actualmente en la Escuela Superior
de Ciencias Aplicadas IMC FH-Krems en Austria, país donde resido. Llegó de
manera automática empezar a compaginarlo con la formación de profesores impartiendo
talleres, seminarios y ponencias. Os preguntaréis, ¿por qué automático? Pues
porque no me servía que me lo contaran, no lo quería ver, yo necesitaba hacerlo
por mí misma, necesitaba poner en práctica, experimentar e investigar todas
esas metodologías comunicativas que me contaban. Aplicarlas en clase y, de este
modo, entenderlas, modificarlas y crear otras nuevas que pudiese adaptar al
aula. Soy curiosa por naturaleza.
La segunda
cita muestra otra vertiente de mi estar y ser docente y discente. Sea en uno o
en otro papel estoy abierta a desaprender para reaprender, a enfrentarme a
nuevos retos y nuevas visiones. De modo que en el 2008 empecé a formarme en el
ámbito de las nuevas tecnologías y las redes sociales, al principio centrándome
en la enseñanza y aprendizaje de las lenguas extranjeras en particular y,
posteriormente en la educomunicación en general.
Ese
“posteriormente” tiene su inicio en febrero del año pasado, cuando buscando y
buscando por el mundo virtual, me topé de frente con el Master en Redes
Sociales y Aprendizaje Digital de la UNED que dirige Roberto Aparici. El leer
su nombre me produjo una extraña sensación. ¿Os cuento porqué? Yo no suelo
comprar los libros dos veces, con una basta ¿no?, pero tengo el mismo libro de
Roberto dos veces y los dos comprados por mí. Y nunca he regalado uno, que
sería lo lógico y además me sirvió mucho hace tiempo para una ponencia que
estaba preparando. Pensé, no hay dos sin tres. Este es el master que tengo que
cursar. Y lo empecé. Y lo terminé. Y la satisfacción por el conocimiento
adquirido fue inmensa. Y la diversión por usar la inteRmetodología que muchos docentes utilizaban para promover
las R-elaciones y el aprendizaje en la virtualidad fue, si cabe, mayor. Y el
tirarme al agua y sumergirme en estos complementos fue el lógico devenir a
lo que me estaba pasando.
Ahora el
ciclo se repite en un nuevo ámbito. También yo quiero entender y poner en práctica estos aprendizajes con otros discentes con los que creamos comunidades que crecen y se relacionan.
Y quiero
investigar, y quiero aprender a hacerlo mejor, quiero experimentar...
Este texto ha sido preparado como tarea de la asignatura Etnografía virtual
en el marco de los Complementos de Formación para el Doctorado en Comunicación y
Educación en Entornos Digitales, UNED.











